Domingo, 9 de Marzo del año 2008, ¿les suena? Todo el mundo sabe que fue el día de las elecciones generales, pero esto tiene poco que ver con lo que comentaremos hoy.

Ese día, como cualquier otro domingo, hubo jornada de Liga de fútbol. La Liga de Fútbol Profesional había pedido a los clubes locales que en memoria del ex-concejal socialista asesinado por ETA, Isaías Carrasco, se guardara un minuto de silencio antes del partido. El Athletic Club de Bilbao había comunicado que en su estadio se guardaría un minuto de silencio por este asesinato en el partido que le enfrentaría al Real Valladolid, lo que sería el primer minuto de silencio por una víctima de ETA en San Mamés, estadio del Athletic Club de Bilbao. Aquí radica el problema: El minuto de silencio se convirtió en 8 segundos de fuera fuera, gritos a favor de la banda armada y banderas que reclaman el acercamiento de los presos vascos a Euskadi, sobre todo desde el fondo norte del estadio bilbaíno, donde se ubica el colectivo de hinchas Herri Norte Taldea.

La asociación Dignidad y Justicia ha denunciado estos hechos ante la Fiscalía de la Audiencia Nacional por presunto delito de enaltecimiento del terrorismo contra las personas que profirieron esos gritos y no respetaron el minuto de silencio.

Personalmente pienso que me pareció una total falta de respeto y moral lo hecho por este sector de la afición del Athletic Club de Bilbao, pero por otra parte pienso que no es condenable, ¿donde está la libertad de expresión si no? No se puede imponer a nadie guardar el minuto de silencio, allá cadaquién con sus actos, pero de todas formas me parece lamentable.