Esto es lo que nos deberíamos preguntar o se deben estar preguntando los profesionales de la publicidad y la comunicación. Y es que como bien dijo en su día el prestigioso periódico The New York Times una persona que vive en una ciudad recibe diariamente 5.000 mensajes...

Tampoco sería muy descabellado pensar que un gran porcentaje de dichos mensajes corresponden a avisos publicitarios de una u otra forma, es sólo cosa de darse una vuelta por el centro de una ciudad para poder corroborarlo. ¿Son abundantes?

En un escenario como este no es raro encontrarse con personas o grupos que piensen que la publicidad cada día se torna más invasiva hasta el punto de convertirse en un problema, o grupos como The Anti-Advertising Agency que interpretan la publicidad como vandalismo en las calles, comparándola con el grafiti que contamina la ciudad como muestra el video.